LECCIONES

Rasgueo de corcheas, paso a paso

Miércoles 22 de octubre de 2014

Primero, sujeta la púa entre tus dedos índice y pulgar, con el extremo de tu pulgar sobrepasando apenas del borde de la púa y un tercio de la púa sobresaliendo por debajo. Intenta mantener tu púa paralela a las cuerdas. Después, mantén tu brazo y tu muñeca relajados (¡no los tenses!), de modo que tu antebrazo haga los movimientos más amplios cuando rasgueas a través de varias cuerdas. Para movimientos más pequeños, se usa sobre todo el movimiento de muñeca... ¡Sigue estas fáciles indicaciones y conseguirás resultados increíbles!



Intenta mantener tu pie golpeando constantemente con el pulso. Tu pie es el que manda, así que no debe verse influido por los ritmos que necesitas rasguear. Por esta razón, es normal empezar a marcar con el pie antes de empezar a rasguear. Con los ritmos sencillos de corcheas, sincroniza tus golpes pulsaciones con el golpe del pie y tus pulsaciones ascendentes con el pie levantado.

Innumerables intérpretes golpean las cuerdas al aire entre medias de los cambios de acordes —no solo porque es un subproducto de la técnica, sino porque puede hacer que tu interpretación suene más y elimina esos silencios no deseados hasta que pisas el siguiente acorde.

Para hacer que la última técnica funcione, intenta pisar con todos tus dedos al mismo tiempo y no excesivamente escalonados uno por uno. Además, calcula que tus dedos formen el acorde según golpeas las cuerdas con la púa —busca una buena sincronización—. Sin esto, silenciarás las cuerdas al aire antes de estar listo para tocar el nuevo acorde. ¡Pero no es lo ideal!

Una vez que hayas aprendido unas cuantas formas de acordes, necesitas aprender algunos ritmos para añadir algo de ‘estilo’ a tu interpretación. Esta breve pieza emplea unos cuantos ritmos diferentes, así que asegúrate de seguir las indicaciones de pulsación, ya que son las más lógicas. En realidad, las canciones tienden a mantener uno o dos ritmos para darles continuidad.