TÉCNICA

¿Qué le pasa a mi guitarra?

Mantén a punto tu instrumento: El barniz

Miércoles 22 de octubre de 2014

A veces hemos tenido la sensación de que nuestra guitarra no está como siempre: no vemos que tenga nada raro pero en sí la notamos extraña… Otras veces la sensación es más evidente y sabemos que algo ocurre de manera inequívoca pero no sabemos con certeza el por qué; aun sabiendo la causa tampoco conocemos el remedio. Sé capaz de hacer un diagnóstico preventivo a tu guitarra: no esperes a que la avería te deje el bolsillo vacío.



Por Guitarrista Online:

Acudir a un luthier a veces es una aventura complicada, sobre todo por el resultado. Como en todos los oficios, hoy en día falsos profesionales se apuntan el tanto de ser artesanos cualificados, cuando en realidad han aprendido con videos de YouTube a ajustar medianamente el alma en un mástil (en el caso de algunas clásicas, bastantes acústicas y las eléctricas). En otros casos el descaro no es tan evidente, pero sí que podemos encontrar con un estafador o con una persona que nos va a cobrar mucho por poco, además de tardar dos semanas en lo que podría hacer en dos días, y no es por lista de espera… En España sólo hay una escuela oficial de luthería y se encuentra en Bilbao, asociada al conservatorio de Música Juan Crisóstomo de Arriaga. Es bastante triste que con la cantidad de tradición, capacidad y cualificación no se fomente esta tan bella labor de artesanía. No quiero decir que únicamente las personas tituladas por esta escuela sean capaces de ejercer en este campo. Una titulación no basta por sí misma, como en cualquier disciplina. En la luthería los años de experiencia son fundamentales para dar con el sonido propio y el desarrollo de la técnica. El amor por el instrumento y por la música son asignaturas que no se imparten porque es sencillamente imposible: o se lleva o no. Muchas veces la dedicación a un instrumento marca la diferencia entre un reparador de guitarras y un luthier artesano. En España tenemos a muchos de los mejores artesanos de la guitarra que han aprendido su oficio desde jóvenes, pasando horas en el taller de sus padres o tíos. Esta escuela, la “vieja escuela” es en mi opinión la mejor, ya que en ella se respira el ambiente de artesanía sin encasillarla en fundamentos teóricos o en tratados de historia de la Música como asignatura complementaria. Se vive desde pequeño y crecer entre formones, peones, barnices, lacas, diapasones, perfiles, etc., es el mejor caldo de cultivo para un futuro mago de la madera.

En el mundo de la acústica y eléctrica es más fácil encontrar a un dudoso profesional, ya que estas guitarras tienen más componentes susceptibles de ser modificador y/o arreglados. En las guitarras “de palo” hay menos componentes, y esto exige un buen conocimiento del instrumento, ya que la probabilidad nos dice que al haber menos partes, es más fácil que una avería se produzca en componentes estructurales como la tapa, mástil, diapasón, puente, selleta y poco más, lo que a veces puede ser complicado.

Hacer una evaluación periódica previa (que en ningún momento sustituirá a la de un profesional) hará que estemos atentos a la evolución de nuestra guitarra. Realmente el hecho de tocarla con amor y sintiéndola es en sí una forma de alimentarla y de estar informado de todo lo que la ocurra.

¿Qué le pasa a mi guitarra?
Vamos a repasar un listado de los principales síntomas que puedes o debes percibir en tu guitarra con el paso del tiempo. La sutilidad en la percepción es una cualidad que todos desarrollamos con el paso del tiempo. En los casos de guitarristas no profesionales se tarda un poco más, ya que se pasa menos tiempo con el instrumento y a menudo no se consideran importantes ciertas anomalías, dando por sentado que “es así”. También los instrumentos de gamas bajas o medias presentan más fallos o imperfecciones que ya en sí mismas se podrían catalogar como problemas a resolver por un luthier; de ahí que sea también más complicado establecer un baremo correcto de lo que es, por qué es y lo que realmente debe ser. Veamos los casos más frecuentes.


Barniz
En este componente de acabado tan esencial de la guitarra se pueden presentar varios problemas más o menos importantes. Puede que observemos una mínima grieta en el barniz. Esta circunstancia puede ser ni siquiera un problema o bien un asunto grave.

Causas
1. Debido a la humedad relativa del entorno se puede producir una expansión brusca de la madera, así como una contracción, debido a una “sudoración” extrema. La absorción de humedad hará expandir la madera y esto se notará en las uniones. Lo que ocurra en la tapa, aros y fondo se traducirá en el barniz. Los puntos más comunes donde se da este suceso son en las uniones de los filetes en los aros (parte trasera donde va por dentro el bloque de refuerzo).

2. Si estamos ante un caso en el que el barniz de nuestra guitarra es muy fino en la tapa (recomendable para no restar capacidad de vibración) se volverá más sensible al punto anterior, aunque las grietas en la tapa suelen ser por otros motivos.

3. La más lógica: pequeños golpes. Si la guitarra es de alta calidad, los barnices son más sensible a los impactos. Las uñas a menudo marcan la tapa, y cualquier roce fuerte o impacto ligero puede provocar un desperfecto en el barniz.

4. La más temida: la madera presenta una grieta o “raja”. Esto es lo peor que le puede ocurrir a la madera. Falta extrema de humedad o mala calidad de la pieza son las causas más comunes de este serio problema, o una imperceptible grieta que se agranda con el tiempo. Esta grieta puede quebrar el fino barniz. Lo peor de todo es que irá creciendo a un ritmo rápido, incluso varios milímetros cada pocos días, presentando una longitud de 3 ó 4 cm. en dos o tres semanas. El límite de esto está en la tapa en sí: puede extenderse hasta hacerse todo lo largo de la tapa, siguiendo la veta con gran precisión. Observad todas las semanas el cuerpo de la guitarra al reflejo de la luz natural para comprobar que todo va bien.

Soluciones.-
En los casos en que la grieta vaya a más es necesario rebarnizar la guitarra. Es una operación complicada y cara. Si la guitarra no merece la pena probablemente con una aplicación de pegamento de contacto y un pulido quede aparentemente corregido. Si el problema es únicamente de barniz, con esta operación se podrá dar por solucionado en guitarras económicas. Si, en cambio, el problema viene de la madera, las soluciones pasarán por sellar la grieta, aplicar grapas de madera bajo la tapa (¡¡¡si el instrumento está en garantía negaros rotundamente a esta reparación!!!) u otra técnica.

Autor: Abel Franco; www.abelfranco.com