BAJOS

Bajo Schecter Diamond-J

¿Algo nuevo bajo el sol?

Miércoles 04 de febrero de 2015

¿Puede este bajo Schecter poner sobre la mesa algo realmente novedoso? Lo investigamos... El Fender Jazz es el diseño de bajo más popular de todos los tiempos, así que no es extraño que aparentemente todos los fabricantes de bajos que están en el ajo quieran hacerse con algo de acción estilo J.

Pero... ¿qué hace que una compañía se proponga llevar a cabo su propio giro sobre uno de los diseños de instrumento más clásicos de todos los tiempos?



Por Guitarrista:

Bueno, es una cuestión que a Schecter no parece hacerle perder el sueño de preocupación. El Diamond-J mezcla un mástil con perfil en ‘C’ y un diapasón de arce (muy popular en los setenta) con un cuerpo sunburst tricolor, como el visto habitualmente en los originales de los sesenta. Con los herrajes se ha adoptado un enfoque más moderno por medio de un grueso puente de cordal elevado con un profundo bloque de anclaje que absorbe las bolas de las cuerdas, mientras que la pala alberga unas clavijas bastante fornidas. Más visiblemente nuevos son el golpeador ‘todo en uno’ completamente negro  (sin la clásicas placa cromada de controles Fender), tres mandos de control abovedados de tamaño normal y un par de pastillas que presentan cada una de ellas cuatro piezas polares sobredimensionadas. Así pues no hay nada sorprendente o especialmente innovador, sólo una buena combinación de componentes y piezas de calidad.

En línea con su diseño tradicional el Diamond-J tiene el circuito que esperas con controles de volumen separados para cada pastilla y un tono común. Las dos pastillas Monster Tone II, dice Michael Ciravolo, director de Schecter, son “auténticas single-coils”. No obstante, el control de tono también posee un conmutador push/pull que permite activar un tono más ‘vintage’, con menos potencia. Según Ciravolo el diseño se remonta a Dave Schecter y, “como en ese diseño Schecter original, la pastilla logra su sonido ‘sangrado’ de tomar un cable adicional a partir de un número inferior de vueltas de la bobina , ofreciendo un sonidos J-Bass más tradicional comparado con el sonido moderno más pleno y grueso en su posición de plena potencia.” Éste es un sangrado de bobina en su sentido estricto y un modo elegante de ampliar los sonidos de una single-coil.


En breve, publicaremos un completo banco de pruebas de este bajo en tu revista Guitarrista.