ACÚSTICA

Los beneficios de una buena postura

Corrección postural

Jueves 12 de noviembre de 2015
Es complicado mantener buenas posturas con el instrumento si no las hemos cuidado desde un primer momento, pero en ningún caso es imposible. Todas las posturas se pueden optimizar y podemos sin lugar a dudas conseguir una higiene postural para casa, para el local, incluso para los directos, que en todo caso, harán que ganemos en todos los aspectos importantes de la actividad musical.



Sentarte bien o mal cuando te dispones a tocar la guitarra depende exclusivamente de ti, así que toma nota de lo que te contamos sobre los beneficios o perjuicios de una mala postura.

Los beneficios de una buena postura al sentarse:
• La espalda permanece recta.
• Al estar la espalda recta los hombros están en línea horizontal.
• Al estar la espalda recta y los hombros en línea horizontal la cadera reposa por igual en la silla.
• Las piernas están bien apoyadas y ayudan a mantener el tronco erguido y en posición equilibrada.
La zona lumbar, al no estar arqueada permite que las costillas no opriman el diafragma y la respiración sea la correcta.
• Al respirar bien, los músculos se oxigenan mejor y eliminan mejor las sustancias de desecho que producen los músculos al trabajar.
• Si los brazos respiran bien, las manos se nutren correctamente y su resistencia es mucho mayor.
• Se reduce de modo importante el riesgo de lesiones.
• La capacidad técnica aumenta y el nivel de ejecución se vuelve más alto, pudiendo ganar nivel con el instrumento.

Los perjuicios de una mala postura al sentarse:
• La espalda no permanece recta.
• Al no estar la espalda recta los hombros dejan de estar en línea horizontal.
• Al no estar la espalda recta y los hombros en línea horizontal la cadera no reposa por igual en la silla.
• Las piernas si no están bien apoyadas desequilibrarán el tronco.
• La zona lumbar, al estar arqueada hará que las costillas opriman el diafragma y la respiración no sea la correcta.
• Al no respirar bien, los músculos se oxigenan peor y no eliminan correctamente las sustancias de desecho que producen los músculos al trabajar.
• Si los brazos no respiran bien, las manos no se nutrirán correctamente y su resistencia es mucho menor.
• Se aumenta de modo importante el riesgo de lesiones.
• La capacidad técnica disminuye y el nivel de ejecución se vuelve más bajo, dejando de ganar nivel con el instrumento o incluso perdiéndolo.