TÉCNICA

Añade un poco de chispa jazzera

Enriquece tu interpretación

Martes 02 de agosto de 2016
Para muchas personas, jazz es una palabra sucia y no tiene sitio en el vocabulario del blues. Pero una gran parte escuchará la interpretación de blue de guitarristas como Robben Ford y se sorprenderá de cuántos acordes puede verter dentro de un formato de blues de 12 compases. Si no sabes lo que queremos decir, hecha un vistazo a la parte rítmica de Ain’t Got Nothing But The Blues del disco Talk To Your Daughter de Robben. Tal vez sea un largo camino desde el Delta del Mississippi y el lenguaje del country blues puro, pero hay que maravillarse por el efecto que un conocimiento de los acordes ampliados puede darle a un sencillo blues.

Por supuesto, no hay que ir tan lejos para llevar un soplo de elegancia a una armonía o una parte rítmica de blues. A veces todo lo que se necesita es un pequeño giro, para añadir un broche de oro. Tomemos los dos últimos compases de un blues: normalmente sólo comprendería esto (Ej. 15) – sólo C7 elevándose hasta G7 para anunciar el principio del siguiente ciclo de 12 compases. ¿Qué pasa si introducimos aquí un poco de movimiento? Prueba esto (Ej. 16). Aquí vamos desde C7 a C# disminuido, luego a Dm7 y G9. Es suave, elegante y no molesta a nadie que esté soleando por encima, ¡ya que está totalmente domesticado y resulta cómodo para la pentatónica!