ELÉCTRICA

La fuerza de lo pequeño

Amplificiador DV MARK micro 50

Martes 08 de noviembre de 2016
VISIONARIO: adjetivo/nombre masculino y femenino; que se anticipa a su tiempo al prever hechos que después acontecen o al inaugurar un estilo, una corriente, una técnica, etc., que tiempo después se generaliza.

Decimos visionario porque hablamos de Marco de Virgilis, un hombre adelantado a su tiempo cuya idea es proporcionar a los músicos el mejor de los sonidos posibles pero haciendo que la dura labor de cargar a veces con los equipos deje de ser un suplicio. Para los bajistas es de sobra conocido, la marca Markbass, famosa por sus conos amarillos, lleva desde hace 15 años proporcionando una inmejorable calidad con un peso y dimensiones que hacen que sus diseños parezcan magia o brujería. ¿Quién no ha oído o visto el famoso combo para bajo Mini CMD 121P, con 300W a 8 Ohm y 500 a 4 Ohm, con un altavoz de 12” y solo 12 kilos de peso?
Pues manos a la obra se ha puesto Marco de Virgilis para proporcionar a los guitarristas un producto con el que salir a un concierto llevándolo en una mochila o simplemente llevarte tu amplificador a casa para grabar o practicar y que no implique tener que alquilar una furgoneta o que a tu vecino le tiemblen los cristales cada vez que das un acorde. Claro que pensaréis que esto no es una novedad, que hay otras marcas en el mercado que ya lo han hecho, pero hablando de DV Mark, el salto en la calidad del sonido es bastante apreciable. Error es pensar que un amplificador pequeño no puede sonar bien y error es también pensar que un amplificador enorme y pesado tiene que ser bueno sólo por eso.
Aquí nos encontramos de primeras un producto que, solamente viendo su embalaje, nos parece una broma. Creeríamos que son unos zapatos si no fuera porque en su preciosa presentación ya se adivina lo que hay dentro. Pero la sorpresa es mayor cuando abrimos la caja y vemos el tamaño de las protecciones en las que va protegido el cabezal. Al sacarlo nos encontramos con un bonito diseño con frontal azul con los controles en color crema y un peso de sólo 1,9 kilogramos. A primera vista no se echa de menos nada, todo está bastante bien dispuesto y diseñado para el tamaño que tiene. Por supuesto la entrada de jack para la guitarra, el conmutador para los dos canales justo encima, y a continuación todos los controles para dichos canales. Ya que las ecualizaciones son independientes por canal estos se distribuyen en dos filas, siendo la superior para el canal Lead y el inferior, lógicamente, para el Clean. A cada lado nos encontramos con dos jacks hembra de 3,5 mm, uno para una entrada auxiliar si queremos conectar algún dispositivo externo como un MP3 o un Smartphone y el otro una salida de auriculares para practicar en silencio sin molestar a nadie y con la misma calidad de sonido. Ahora os preguntaréis; ¿si conecto los auriculares tengo que tenerlo enchufado a una pantalla? Pues no, y ésta es una de las cosas que hacen tan versátil a este amplificador. Es posible conectarlo a nuestro ordenador para grabar, por ejemplo, sin tener que conectarlo a una pantalla. Incluso nos lo podemos llevar de vacaciones y disfrutar de nuestros backing tracks usándolo con auriculares. Te llevas tu sonido a donde quieras, así de sencillo.
En la parte Clean nos encontramos con un control Level que a la vez será el master de este canal, algo que nos será un problema al tener en canal Lead su control de salida independiente. Después están los típicos controles de Bass, Mid y High, que nos proporcionarán una amplia gama de tonos que más tarde detallaremos. En la fila superior se encuentran todos los controles para el canal Lead, siendo lógicamente Drive el primero, lo que nos dará la ganancia que busquemos, luego Bass y High para pasar a Level, que nos proporcionará el nivel de salida de este canal y que deberemos ajustar junto con el Level del canal Clean para equilibrar los dos en función de nuestro gusto. Quizás en el caso de la ecualización del canal Drive echemos de menos un control Mid, pero también hablaremos luego de esto. En esta fila superior también nos encontramos el control de la Reverb, así como el imprescindible conmutador On/Off que nos permitirá encender la unidad.
En la parte trasera tenemos las dos salidas de potencia en formato jack con una impedancia mínima de 4 Ohm, una salida de línea XLR que nos permitirá pasarlo por una P.A. o una mesa de mezclas y que tiene conmutador de tierra ground lift, una entrada para poder conectar un pedal de cambio de canal, el más que conocido trifásico y el conmutador de voltaje. Si, de voltaje. Si te parece fácil transportarlo, encima imagina que te vas de gira a otro país con un voltaje de 120 y no tienes que usar un transformador de corriente, es una verdadera ventaja.
Habitualmente no se habla de los laterales porque suelen ser dos chapas negras y punto, pero en este caso en uno de ellos encontramos un mini ventilador muy silencioso, y en el contrario unas rejillas, que consiguen una refrigeración perfecta del amplificador para evitar sobrecalentamientos.

Sonido
En el canal Clean nos encontramos, si ponemos todos los controles de la EQ a las 12 en punto, con un sonido rico en armónicos, de corte más americano pero con profundidad. Para esta prueba hemos usado dos guitarras, una Ibanez JSM10 signature John Scofield y una Ibanez JS24P signature Joe Satriani, y conectando las dos sin cambiar la EQ nos encontramos con sonidos muy diferentes, como si tuvieras la sensación de que el cabezal adivina que tipo de guitarra le has conectado. Claro que son guitarras de corte diferente, pero en otros amplis te obliga a retocar la ecualización si quieres encontrar un sonido desde donde partir, y no es el caso. El que encontremos el sonido más adecuado a nuestro estilo solo dependerá de cómo dispongamos la EQ pero sin volvernos locos ni teniendo que mover los potenciómetro esos milímetros que en otros amplis son un mundo. Encontrar un sonido más “british” no es nada complicado, sólo ampliando graves y recortando medios y agudos se nos aparece ese característico sonido grueso y espeso. Por lo general y con una EQ bastante típica tiene una dinámica que no parece de un amplificador de transistores, y eso se agradece.
En el canal Lead nos encontramos en primer lugar en control de Drive o ganancia, que nos dará la cantidad de saturación/distorsión que deseemos, y luego un doble EQ solo con Bass y High. Diríamos en un principio y a primera vista que nos falta un Mid, pero después de trastearlo un poco la verdad es que tampoco lo echamos de menos, como en los antiguos amplificadores, pero si es cierto que nunca sobra. Con la Ibanez JSM10 y el Drive a poco rendimiento el sonido es puro blues, cremoso y bonito, lleno de matices, más dinámico de lo que a primera vista puede proporcionar un amplificador de estado sólido. Con la Ibanez JS24P la cosa cambia, por supuesto que al ser una guitarra de cuerpo macizo y más enfocada al rock el sonido se vuelve más áspero y afilado, pero en regímenes altos de Drive tampoco nos encontramos un sonido excesivamente metalero, y eso que lo hemos probado conectado a una pantalla de 4x12. Es un canal ideal para el Rock and Roll, si bien es cierto que apoyándolo con un Overdrive es otra cosa y hablamos de palabras mayores.
La reverb se reparte para los dos canales, lo que nos hará buscar el equilibrio que nos de lo que necesitamos en ambos. Por supuesto visto el tamaño del cabezal, no podemos esperar una reverb de muelles, pero es cierto que es muy natural, tiene mucho rango y sólo a nivel medio ya acompaña bien a un limpio, rellenando perfectamente los arpegios con una sonoridad increíble.

Conclusión
Las conclusiones son sencillas; ¿quieres un sonido profesional de directo o estudio con el tamaño de una tortilla de patatas de tres huevos? ¿Estás harto de cargar con tu monstruo de 40 kilos para un bolo en un sótano en el que te puedes conectar a una PA y escucharte por monitores? ¿Necesitas que ese sonido que has encontrado en el local de ensayo suene igual cuando lo grabes en tu casa? ¿Te quieres ir de bolo en tu Smart con todo tu equipo dentro? El DV MARK MICRO 50 no es un amplificador de válvulas, no esperes esa maravillosa resonancia de los armónicos de orden par que son tan agradables al oído, pero es la respuesta de calidad y tamaño que se echaba de menos en el sector desde hace años. Es un sonido profesional cien por cien, portátil, intuitivo, sencillo de manejar, sin intentar emulaciones de otros, con una reverb más que decente y con 50 vatios de potencia, lo que lo hace ideal para ensayos o directos de poco aforo. Es una nueva apuesta de Marco de Virgilis, y es una apuesta fuerte que pretende satisfacer al músico en función de sus necesidades. Tener un gran sonido en un espacio mínimo es posible, sólo hay que encontrar al visionario que lo haga posibl