ELÉCTRICA

Bottleneck: la técnica de los primeros blues del Delta

Amplía los límites de tu técnica de guitarra

Martes 08 de noviembre de 2016
Casi paralelamente al nacimiento del blues, tuvo también su origen una de las técnicas guitarrísticas más peculiares y genuinas que se conocen: la del slide o el bottleneck. Consistente en deslizar cuellos de botella sobre las cuerdas provocando un sonido quejumbroso pero dulce a la vez, es quizá el recurso más inexorablemente ligado al blues.

Es difícil fechar el nacimiento de este rudimento, aunque hay una leyenda que cuenta que fue en los primeros años del pasado siglo cuando se empezó a ver por los caminos a cargo de improvisados bluesman. La historia dice que un tal W.C. Handy, apodado por él mismo “inventor del blues”, una noche de 1903 esperaba un tren en una estación perdida del Delta del Mississipi. Entre sueños le pareció oír el sonido de una guitarra como nunca antes la había escuchado. No dando crédito a lo que entraba por sus oídos se acercó y vio a un negro tañendo aquel instrumento que desprendía, según cuenta, “la música más mágica y extraña que jamás había oído”- en lugar de dedos era el filo de un cuchillo el que generaba semejantes notas sobre el mástil de aquella guitarra-.
Se trataba ni más ni menos que de la técnica del “slide” o “bottleneck”, en referencia este último a los cuellos de botella que desde sus orígenes se utilizan para llevarla a cabo. La filosofía es deslizar pequeños objetos (casi siempre tubos más o menos cilíndricos que se encajan en el dedo) a lo largo del mástil en contacto con las cuerdas. Aunque filos de cuchillos o navajas y cuellos de botella fueron las primitivas herramientas (aun siguen utilizándose), actualmente es interminable la gama de modelos que hay comercializados tanto en materiales (cristal, cobre, acero, porcelana, barro...), formas (cilíndricos, geométricos, en forma de mechero o pintalabios...), pesos y tamaños. La elección de uno u otro es tan personal como uno mismo, y yo te recomiendo que pruebes 2 ó 3 para contrastar. Por ejemplo, los de cristal son más cálidos que los metálicos, que tienen un sonido más agresivo y afilado, etc.
Aunque el “bottleneck” es un recurso puramente blusero, existen también importantes referencias en músicas como la hindú, la country y la hawaiana (no en vano esta técnica tiene su más remoto origen en la steel guitar hawaiana y en los instrumentos de una sola cuerda africanos).

Botellas, calibres y otros cuentos
Para que la técnica suene consistente son importantes un par de factores:
• Un calibre grueso de cuerdas (lo mejor de 0,11 para arriba en la 1ª cuerda).
• Alta acción en las cuerdas (es decir, cuanto más separadas estén del mástil mejor).
La guitarra que aúna a la perfección estos dos elementos es el Dobro o guitarra resonadora (instrumento acústico de metal muy utilizado con la técnica del “slide”). De todas formas no te preocupes si no cumples los anteriores condicionantes, puedes llevarla a cabo igualmente aunque los resultados probablemente no sean tan satisfactorios. A pesar de que el “tubo” puede colocarse en cualquier dedo, lo más apropiado es que lo hagas en el meñique, así tienes los otros 3 dedos libres para realizar cejillas o pequeños acordes de 3 notas. La colocación de la mano debe ser perpendicular al mástil, de modo que el “slide” toque ligeramente las cuerdas de la guitarra de forma paralela a los trastes (es importante que no aprietes las cuerdas contra el diapasón, debe ser un roce sutil, si no se producirán ruidos no deseados). Los 3 dedos restantes, cuando se toca el cuello de botella, deben estar pegados a las cuerdas para atenuar el sonido que éste produce. La particularidad más importante de esta técnica es que cada nota se ejecuta no en medio de los trastes como habitualmente hacemos al pulsar con los dedos, sino que ahora las notas se tocan justamente encima del traste superior (barrita metálica).
Conseguir una afinación exacta al principio no es sencillo, ya que si no tocamos con precisión encima de la barra no lograremos el sonido esperado. Para evitar estos problemas se utilizan los vibratos, otro de los recursos característicos del estilo, así podremos disimular los posibles defectos de afinación además de conferir a cada nota un sonido inequívocamente “bluesy”. Como primer ejercicio te recomiendo que intentes hacer una escala cualquiera con el “slide”, intentando afinar cada nota primero “sin” y luego con “vibrato”.
La técnica del “slide” tradicionalmente también era una técnica usada con fingerpicking (pulsación con los dedos de la mano derecha), aunque evidentemente con púa puedes conseguir los mismos resultados. Pero sí es importante, tanto si tocas de una u otra forma, que el resto de dedos de tu mano derecha tapen las cuerdas que no suenen en ese momento, así evitarás que se escuchen el resto de notas que están en contacto con el tubo y que no quieres que se oigan.

Deslizándonos entre afinaciones alternativas
Aunque puedes usar tu “bottleneck” con la afinación de guitarra standard, la máxima expresión está cuando lo ejecutamos con afinaciones abiertas o alternativas (es decir, afinando la guitarra de forma diferente a la habitual). Esto nos facilita tanto el tocar acordes con el propio “slide”, como mezclar pasajes de “slide” con acordes y cuerdas al aire. En blues, las afinaciones “open” más utilizadas son las que vemos en el Cuadro 1.
Como ves, al cambiar la afinación se generan nuevas estructuras tonales. Y el sistema es sencillo, si por ejemplo quiero pasar de la afinación standard a la de G solo habré de cambiar 3 cuerdas para lograr el objetivo: bajar la 6ª de E a D, la 5ª de A a G, y la 1ª de E a D (en definitiva, bajar un tono cada una de ellas). Y aunque las 4 afinaciones que te he incluido han sido muy utilizadas por los grandes bluesmen, yo te recomiendo que uses aquellas en las que bajas la afinación de alguna de las cuerdas en vez de subirla, más que nada porque al subir de afinación puedes romper alguna de ellas. Mientras que si lo que haces es bajar esto raramente sucederá. Así, yo obviaría las de E y A y usaría las de D y G (que son las mismas pero bajadas de tono en vez de subidas). Con cualquiera de ellas puedes tocar con tu “slide” los tres acordes que forman una estructura típica de blues de 12 compases: el Grado I, IV y V. Como verás, poniendo todo el tubo sobre el traste que corresponda harás sonar el acorde que quieras en cada caso. De todos modos también se puede tocar sobre afinaciones standard, tocando como acordes aquellas posiciones que tienen 3 o 4 cuerdas juntas pisadas en el mismo traste. En el Ejemplo 1 tienes una muestra.


Lo habitual suele ser mezclar compases rítmicos con frases a golpe de “slide”. Puedes hacer las rítmicas con acordes “bottleneck” como los que te he puesto, o bien utilizar los 3 dedos que tienes libres para realizar posiciones con o sin cejilla (recuerda que al trabajar con nuevas afinaciones, todas los armonizaciones y escalas que toquemos ahora serán totalmente nuevas -las alternativas que tienes son o creártelas tú mismo o indagar en los pocos libros de open tunning que existen-). Las escalas más usuales cuando tocamos blues con “bottleneck” son las típicas del estilo: pentatónicas y blues mayores y menores, y la mixolidia. En el Ejemplo 2 tienes los diseños de las de blues menor (1 3b 4 5b 5 7b) a lo largo del mástil (tanto para afinaciones abiertas en D/E y G/A).


Para acabar te he incluido dos fragmentos de temas bluseros con slide, uno en G y otro en E (abiertos los dos). Como puedes apreciar, lo común suele ser llevar un ritmo base sobre el que se van intercalando los motivos con slide. Y esto lo puedes hacer con dedos o púa como mejor te parezca. Ejemplo 3.



De imprescindible escucha
Para acabar, no olvides que para conseguir un fraseo genuino es tan importante tanto tocar como escuchar a los padres del género: Elmore James, Muddy Waters, Earl Hooker, Blind Willie Johnson, Son House, Robert Johnson, Charley Patton, Willie Brown... Y también a sus predecesores y renovadores del estilo: Ry Cooder, Johnny Winter, Kebm Mo’, Taj Mahal, Duane Allman (Allman Brothers), Rory Gallagher, Peter Green (Fleetwood Mac), Keith Richards (Rolling Stones), Albert Collins, etc. Ahora sólo falta que tú seas el próximo nombre en engrosar la lista.