CLÁSICA

Domina los ligados

Técnicas esenciales de iniciación a la guitarra

Jueves 24 de noviembre de 2016
Denominada de muchas otras maneras, sobre todo tras la irrupción de la guitarra eléctrica en las vidas de los músicos, la técnica de ligados viene siendo una de las más importantes no sólo a nivel técnico, sino a nivel musical, que pueden realizarse con la guitarra. Se trata de algo novedoso para el guitarrista que está aprendiendo y además algo que requiere de tiempo y paciencia de estudio.

El ligado tiene como fines: facilitar técnicamente un pasaje, ofrecer una solución alternativa de fraseo y sobre todo, ornamentar.
La técnica de ligados no es un buen caballo de batalla puesto que requiere de paciencia, disciplina y mucha práctica.
El ligado es la producción de dos o más sonidos partiendo de una única pulsación de mano derecha. Fácil de entender y algo menos de hacer.
Debemos distinguir varios tipos de ligados:


• Ligados ascendentes: son los ligados que enlazan una nota cualquiera con otra u otras más agudas. Estos se obtienen pisando y pulsando al mismo tiempo la primera nota, dejando caer luego con fuerza en la cuerda y traste correspondiente el dedo o dedos que deben pisar la nota o notas siguientes. Como si fuera un martillo.


• Ligados descendentes: son los ligados que enlazan una nota con otra más grave. Estos exigen que los dedos sean colocados con anticipación sobre las notas que han de ser ligadas; una vez pulsada la más alta, el dedo que la pisa en vez de abandonar la cuerda como en las notas sin ligar, tirará de ella con fuerza para que se oiga claramente la nota siguiente pisada por el dedo que le corresponde.


• Ligados mixtos: pueden ser ascendentes-descendentes o la inversa, descendentes-ascendentes. Es decir, combinatorio.


Teniendo en cuenta todas estas variantes nos encontramos con la posibilidad de ligar consecutivamente dos, tres, cuatro o más notas, por lo que los tipos de ejercicios que podemos plantear son, de nuevo, casi infinitos. Pero os proponemos uno: Téngase el dedo 1 fijo en el traste I de la sexta cuerda y, por ejemplo, practíquense ligados con los tres restantes. Subiendo de cuerda en cuerda, y más tarde, cuando se hayan hecho todos ascendentes, ir practicando los descendentes en dedos sucesivos. 4-3, 3-2, 2-1.


Nada logra desarrollar en los dedos de la mano izquierda tanta fuerza ni tanta independencia como la práctica de ligados en posición fija. Siempre y cuando se trabajen con atención y asiduidad, está claro. Son ejercicios de gimnasia que deben ser practicados a base de flexibilidad en las articulaciones y elasticidad y fuerza en los músculos de la mano y de los dedos. Cualquier brusquedad o violencia en estos o en el brazo, en vez de aumentar y facilitar las posibilidades de la mano, endurecen sus músculos y entorpecen sus movimientos. De nuevo la antesala de la desmotivación.


Cada ejercicio desarrollará la fuerza y la independencia de un dedo determinado con relación a otro y a través de todas las distancias que puedan presentar las cuerdas por su disposición.


La dificultad aumenta a medida que se acentúa la distancia entre los dedos y a medida también que esta distancia coincide entre los dedos 3 y 4 por causa de la disposición anatómica del primero y del corto tamaño del segundo. El cansancio o fatiga muscular que se observa en los dedos al principio (especialmente en el pulgar por su constante resistencia en el dorso del mástil) no debe desalentar al que trabaja, aunque eso sí, debéis ser vigilantes y no forzar en absoluto.


El antebrazo y la mano derecha pueden quedar apoyados sobre el aro superior de la guitarra mientras se practiquen estos ejercicios con la mano izquierda sola.