Antes que nada, agarra una guitarra (una imaginaria bastará si estás leyendo esto a escondidas en tu puesto de trabajo) y toca un acorde de C mayor. Si eres un principiante puede que solo conozcas una manera de tocarlo, o puede que hayas aprendido el acorde al aire y un par de formas con cejilla.
Los intérpretes experimentados a menudo conocen montones de formas diferentes del acorde de C mayor. Así pues, ¿qué diferencia hay? En teoría musical, el único criterio que necesita satisfacer un acorde de C mayor es contener las notas C, E y G, y nada más. Cualquier variación se debe a los ‘voicings’, que son los modos en que esas notas se ordenan y se repiten. Estas combinaciones son (leyendo de graves a agudos): CEGCE, CGCEGC, CGCE, EGC, GCEGCE, y todas son voicings posibles de C mayor que se encuentran con frecuencia en la guitarra. Observa cómo el C se duplica e incluso se triplica más frecuentemente —esto se debe a que es la tónica, y su función vital permite enfatizarla más—. La quinta y la tercera (G y E) se duplican con menos frecuencia, aunque es una cuestión de gustos personales. También está la cuestión de qué nota está en el bajo. Usualmente ésta es la tónica, pero poner las otras notas en el bajo no impide que el acorde sea un C mayor. Simplemente se convierte en una inversión, algo que examinamos hace unos meses.
Aquí hay algunos voicings del acorde de C mayor, incluidos los mencionados arriba. Escucha las diferencias en el sonido —las inversiones no suenan tan ‘estables’ como los que tienen la tónica en el bajo—. Además, una proporción más alta de tónicas (C) y quintas (G) ofrece un sonido más potente.
Escúchalo aquí
Crazy Train, Ozzy Osbourne; ‘Blizzard of Ozz’ (1980)
Dificultad: Baja