En su apogeo durante el Siglo XIX, el concepto de “napolitana” en realidad no se refería a una escala en el sentido modal. Se trataba más bien del resultado global de introducir un acorde bII (Db en nuestra escala basada en C base) en una tonalidad mayor ya existente. El acorde de sexta napolitana funciona según el mismo principio. Te damos las claves para dominar esta escala exótica.
Esta es extraña. Olvídate de los barqueros de piel morena cantando O Sole Mio, ¡porque esta suena más a Oriente Medio que a Italia! La napolitana Mayor en C se muestra en el ejemplo de abajo – C Db Eb F G A B. La primera sorpresa está en el nombre… en la terminología normal de las escalas, esperarías que una escala mayor tuviera una tercera mayor (cuatro semitonos por encima de la tónica) pero la napolitana mayor tiene una tercera menor. La clave está en la napolitana menor, que tiene una sexta menor (Ab en lugar de A). En cualquier caso, la napolitana mayor es como una mezcla de la Frigia y la melódica menor. Las únicas tríadas mayor y menor normales se construyen sobre la tónica (C menor) y la cuarta (F mayor) y puedes ampliar el acorde de tónica a Cm/maj7. La escala es también palindrómica… tiene el mismo patrón de intervalos subiendo y bajando.
Un clásico ejemplo románico del sonido bII napolitano se puede escuchar al final de quinteto de Schubert al que se hace referencia aquí. No obstante, ¡nos encantó la sugerencia de un lector del Ice Cream Man de Van Halen!
Escucha recomendada: Quinteto de cuerda en C mayor (segundo movimiento). Franz Schubert. (1828)
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