A la hora de iniciarse en el estudio técnico de la guitarra, los ligados son una gimnasia muy útil para lograr fuerza y elasticidad en los dedos.Los ligados deben practicarse lentamente, con uniformidad rítmica y procurando que la nota que se pulsa y la o las que se ligan posean la misma intensidad de sonido.
Los ligados en las partituras se indican mediante una ligadura con forma de arco, que abraza la nota o notas que se desean ligar.
Los ligados ascendentes de dos, tres o más notas se ejecutan pulsando la primera nota del ligado con los dedos de la mano derecha y dejando caer el dedo o dedos de la mano izquierda con fuerza sobre la cuerda, sin volver a pulsar la mano derecha. Los dedos de la mano izquierda actúan como martillos golpeando la cuerda que emite el sonido al ser golpeada.
Los ligados descendentes de dos, tres o más notas se ejecutan pulsando la primera nota del ligado con los dedos de la mano derecha y enganchando la cuerda al retirar el dedo de la mano izquierda, estando previamente colocado el dedo o dedos de las notas que se desea ligar.
Los dedos de la mano izquierda actúan como una tenaza enganchando y estirando la cuerda, emitiendo así el sonido. Son ligados mixtos los que están compuestos de ligados ascendentes y descendentes o viceversa. Su ejecución es la de ambos unidos, esto es, pulsando solo la primera nota y enganchando la cuerda o viceversa.
En la guitarra flamenca encontramos ligados a la hora de mantener un acorde durante un compás mediante el ligado de una nota del acorde, en remates, en casi todas las falsetas, para quitar agresividad a la melodía y dar mayor rapidez en inicios de escalas o en el transcurso de ellas, y algunos toques tienen como característica motivos cargados de ligados que se repiten constantemente, caso de la granaína o taranta, es decir, en cada momento de la interpretación aparece esta técnica que no es muy aparente ni espectacular pero sí es imprescindible en el desarrollo de la misma.